Dudé demasiado sobre lo que tenía que hacer con esto que sentía. Discutí con mi interior si te debía escribir o no. Luego de un ida y vuelta sentí que lo tenía que hacer por esa parte de mí que se fue ayer con vos. Por qué a vos te dije todo lo que te tenía que decir mientras estabas recostada en el suelo (quince días antes de morir), te pedí que no te vayas que te quedes un ratito más (y lo hiciste), te agradecí por tu compañía eterna a mi lado y por hacerme mejor persona, por tus besos cuando estaba mal, por tu ojos llenos de alegría cuando yo regresaba de la facultad o del trabajo, por tu inmortal movimiento de cola que llenaba de felicidad mi casa. Te agradecí por todo.
No tengo la fecha exacta de cuando llegaste a mi casa pero si el recuerdo de esa medianoche en la cual te presentaste por primera vez ante mis ojos y ante mi vida. Estaba acostado en mi cama durmiendo. Papá justo llegaba de trabajar y escucho que me dice ''Adri...mirá quien vino''. Me levanté rápido de mi cama y ahí estabas vos: una perra callejera, con una mirada inocente, que estaba sentada en la puerta de mi habitación. ''Se va a llamar Celeste, por que la traje desde Temperley'' dijo mi viejo ayudándola a presentarse.
También contó mi papá que te había encontrado a unas cuadras del Coto de Temperley, que vos lo seguiste hasta la estación y hasta subiste con él al tren, juntos bajaron en la Estación Varela y caminaron a medía noche hasta casa. Tu correa había sido una soguita de hilo que mi viejo había encontrado atada a una caja.
Apenas te vi me refregué los ojos, me acerqué, te saludé y te llevé a comer a la cocina. ''Mañana la vamos a bañar'' dijo mi viejo. Dicho y hecho. Al otro día temprano te sacamos toda la tierra que traías de tu pasado de callejera, de tus calles en Temperley, de tus noches de soledad. Ya limpia, se te notaba una alegría inmensa. Cada día que pasaba ibas demostrando porque eras tan distinta a todos. Por qué eras especial. ''Adri, Tito...la cele está ladrando'' no sé porque no me puedo sacar de la cabeza ese dicho de mi vieja, ella tan ''arisca'' con los animales, lo dijo con una felicidad y sorpresa que hasta el día de hoy me hace temblar de escalofrío al pensarlo. Mi mamá festejaba que ya eras parte de nosotros.Recuerdo tu agradecimiento infinito a mi padre por haberte dado un nuevo hogar esperándolo todas las noches recostada al lado de la reja a que él llegue de trabajar. ¿Te acordás que te hacías pis de felicidad cuando él abría la puerta? Luego con el paso del tiempo no solamente lo esperabas en la reja, también aprendiste a abrir la puerta. ''Cele, abrime la puerta'' y vos orgullosa de tu gracia, con tu patita derecha traías la puerta hacía vos. Pensar que eso lo hiciste hasta hace poco. Enferma, mareada y desconcertada, hace unos días, intentaste y lograste abrir la puerta a papá. En tu última semana, fue imposible.
Han pasado más diez años desde esa medíanoche. Hicimos varias travesuras juntos: desde romperle las plantas a mamá, dormir juntos en la cama de los viejos sobre el acolchado nuevo, tomar helado juntos, pelear,etc,etc. Cada recuerdo mío tiene algo de vos. Ya extraño soplarte la cara y que te la tapes con las dos patas delanteras. Ya extraño irme a leer un libro al pasillo, sentarme contra la pared y que vos no me dejes leer, por que querés jugar. Ya extraño que entres a mi cuarto y saltes a mi cama para despertarme. Ya, te extraño...
La puta madre que es muy difícil seguir escribiendo. No te voy a mentir, anoche cuando mamá me contó que te fuiste , por un lado sentí una calma por vos por que ahora ibas a descansar, pero por el otro, te quería para siempre conmigo. Se me hizo muy complicado dormir y amanecí llorando. No paraban de brotarme recuerdos y ocurrencias típicas de alguien que es terco ante una situación que no puede resolver. Ojalá que nos volvamos a ver. Ahora no sé que será de vos. Todavía miró el patio de atrás para ver si te veo. Tengo ganas de salir a gritar tu nombre fuerte al aire y que vengas corriendo a saltarme y a lamerme la cara. Tengo ganas de que aparezcas ahora mientras te escribo esto a secarme las lagrimas y jugar un rato. Tengo ganas de estar abrazado a vos, de que nos tiremos en el piso de adelante y que no importe nada pero nada más que nosotros dos. No tengo ganas de decirte adiós todavía cele...
Supongo que con el paso del tiempo me iré acostumbrando a tu ausencia, tus recuerdos ya no me harán temblar el alma sino serán una sonrisa de alguien que te hizo muy feliz. Igual estoy seguro que la casa no será la misma. Ni mamá ( te lloró bastante, te aviso), ni papá (tu todo), ni la Negra (tu hija), ni Grizzo (tu enemigo), ni yo, vamos a ser los mismos sin vos. Ya no sé que creer. Tal vez, de verdad exista el cielo y nos estés esperando en la puerta y cuando lleguemos (cada uno por nuestro lado) nos vas a abrir la puerta y nos vas recibir moviendo la cola. O quizás a partir de ahora serás solamente un recuerdo. No sé Cele, te juro que no sé. Me encantaría saber. Por lo pronto una de las pocas cosas que quiero en este momento es poder ir a dormir y estar con vos aunque sea hasta la mañana, en un hermoso sueño. O tal vez quien te dice que algún día me voy a dormir, me uno a tu sueño y soñamos eternamente.
La puta madre que es muy difícil seguir escribiendo. No te voy a mentir, anoche cuando mamá me contó que te fuiste , por un lado sentí una calma por vos por que ahora ibas a descansar, pero por el otro, te quería para siempre conmigo. Se me hizo muy complicado dormir y amanecí llorando. No paraban de brotarme recuerdos y ocurrencias típicas de alguien que es terco ante una situación que no puede resolver. Ojalá que nos volvamos a ver. Ahora no sé que será de vos. Todavía miró el patio de atrás para ver si te veo. Tengo ganas de salir a gritar tu nombre fuerte al aire y que vengas corriendo a saltarme y a lamerme la cara. Tengo ganas de que aparezcas ahora mientras te escribo esto a secarme las lagrimas y jugar un rato. Tengo ganas de estar abrazado a vos, de que nos tiremos en el piso de adelante y que no importe nada pero nada más que nosotros dos. No tengo ganas de decirte adiós todavía cele...
Supongo que con el paso del tiempo me iré acostumbrando a tu ausencia, tus recuerdos ya no me harán temblar el alma sino serán una sonrisa de alguien que te hizo muy feliz. Igual estoy seguro que la casa no será la misma. Ni mamá ( te lloró bastante, te aviso), ni papá (tu todo), ni la Negra (tu hija), ni Grizzo (tu enemigo), ni yo, vamos a ser los mismos sin vos. Ya no sé que creer. Tal vez, de verdad exista el cielo y nos estés esperando en la puerta y cuando lleguemos (cada uno por nuestro lado) nos vas a abrir la puerta y nos vas recibir moviendo la cola. O quizás a partir de ahora serás solamente un recuerdo. No sé Cele, te juro que no sé. Me encantaría saber. Por lo pronto una de las pocas cosas que quiero en este momento es poder ir a dormir y estar con vos aunque sea hasta la mañana, en un hermoso sueño. O tal vez quien te dice que algún día me voy a dormir, me uno a tu sueño y soñamos eternamente.
No quiero terminar esto. Lo estoy alargando solo para no decir adiós. Pero bueno, te dejo y me dejo ir. Gracias por tanto.Cuidá la parte de mi corazón que se fue con vos que yo voy a cuidar tu recuerdo que se quedó conmigo.
Chau. Será hasta pronto, te lo prometo! Te amo..
Chau. Será hasta pronto, te lo prometo! Te amo..
No hay comentarios:
Publicar un comentario