viernes, 27 de abril de 2012

Calle de tierra


Han pasado los años y el barrio no es el mismo. Algunos personajes se han ido a un barrio mejor, mejor porque ellos están ahí, mejor por que las tardes en "ese barrio" tienen esa picardía que ellos tenían y que yo extraño. Desde los doce años dejé de creer en Dios y con él todo su combo: el cielo, el infierno, los santos, la iglesia, entre otros. A partir de ahí me quedó un vacio en donde ubicar a los muertos. Un lugar físico, claro. En mi memoria y en mi recuerdo los escucho, los veo, los admiro: los irrepetibles de mi barrio, esos ideales que uno quiere ser cuando la muerte nos revise los bolsillos, cuando este cerca de encontrarnos en este juego de escondidas sin escondites.
 Un día se fueron sin despedirse, sin avisar que era su última cargada, su último saludo, su último piropo a las minas, dejando un silencio duro, nostálgico, raro.
 Hoy estoy acá, mirando desde la ventana de mi casa la calle de tierra, la cual si hablara tendría tanto que contar, tantas horas de café que llenar. Me destierra demasiados olvidos, es como una foto del pasado con vida en el presente que respira ladridos de perros de día y un silencio mentiroso de noche. Ayer la recorrían las bicicletas de mis amigos, hoy sus autos o sus motos. Su color marrón pasado se distingue al gris rutina del asfalto que lo rodea, lo encierra y lo deja como una isla sin tesoro alrededor de un mar sin peces. Cuando llueve mucho es un mini barrizal de esos que le molesta a la gente.
No sólo nosotros dejamos de ensuciarnos o de jugar a las bolitas sobre su cuerpo, a la pelota, a las escondidas; tampoco los sapos ya no se aparean en sus zanjas o hacen su ritual de cantos en la madrugada.
 ¿Quién sabrá que destino le tiene preparado el destino?
¿Quién sabrá qué tan generoso va ser el progreso con ella? Tal vez el futuro se olvida de pavimentarla y la deja virgen. O quizás los vecinos juntas firman y logran que la tierra se transforme en cemento y así chau barro (el cual se pega en la ropa como yo tengo pegada a la calle de tierra en mí corazón), pero bueno no los voy a culpar si eso pasa, si total el loco que ve su pasado en una calle tierra soy yo...

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